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sábado, 19 de abril de 2014

El 'Manifiesto del surrealismo'


El primer Manifiesto del surrealismo, de 1924, jalona el nacimiento histórico del movimiento. Esta declaración de derecho y deberes del poeta André Breton es hoy universalmente conocida y son muchos los que se saben de memoria las frases que ondean al viento de la tempestad como tantas otras banderas negras: «El hombre, ese soñador definitivo...»; «Querida imaginación: lo que amo sobre todo en ti es que tú no perdonas»; «La sola palabra libertad es lo único que aún me exalta».

Estas frases irrumpían en un mundo que la guerra había minado moral e intelectualmente. Desde el romanticismo y algunos destellos del simbolismo no se había oído un llamamiento apremiante formulado de modo tan perentorio. Su efecto tuvo fuerte repercusión y sus ondas propagaron el mensaje hasta nuestros días.

Breton dio en el manifiesto la siguiente definición del surrealismo: «Automatismo psíquico puro por el cual nos proponemos expresar, sea por escrito, verbalmente o de cualquier otra forma, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón, fuera de toda preocupación estética o moral». A lo que seguía un comentario filosófico: «El surrealismo descansa en la creencia de una realidad superior de ciertas formas de asociación no tenidas en cuenta hasta hoy, de la omnipotencia del sueño, del proceso desinteresado del pensamiento. Tiende a arrasar definitivamente todos los mecanismos psíquicos restantes y a sustituirlos en la resolución de los principales problemas de la vida».

sábado, 26 de octubre de 2013

El manifiesto surrealista de André Breton

A continuación coloco un enlace, de acceso libre en internet, al manifiesto que da origen a esta corriente artística:


André Breton

viernes, 25 de octubre de 2013

Las bases teóricas del surrealismo

El elefante de las Célebes, Max Ernst (1921)
El surrealismo deriva en parte del dadaísmo y plantea una respuesta positiva a la situación de crisis que se vive tras la I Guerra Mundial: la búsqueda de la libertad individual y social. Pretende unir las teorías de Marx y Freud para «transformar el mundo y cambiar la vida». En ese deseo de descubrir otro mundo, más allá de cortapisas mentales y morales, se encierra una dimensión revolucionaria: el deseo de transformar radicalmente las bases en las que se sustenta la vida de cada uno y las relaciones con los demás. Por eso, partiendo de esto, los surrealistas tuvieron una fuerte conciencia de su papel como grupo y de su dimensión ética y política.

También deriva, en parte, de la pintura metafísica de De Chirico, que emplea la asociación de ideas y representa fragmentos de la realidad. En 1924, el poeta francés André Breton (1896-1966) sacaba a la luz el Manifiesto del surrealismo, junto con la revista La Révolution Surrealiste.

El nuevo movimiento planteaba el uso constate de la provocación y la profunda convicción de que la razón no era más que un molesto corsé, un límite que impedía el desarrollo libre de la imaginación. Esta imaginación surrealista era la alternativa a los falsos valores establecidos.

Breton, tomando como punto de partida la obra clave de Sigmund Freud La interpretación de los sueños (1900), llegó a la conclusión de que la única forma de romper las ataduras de la razón era tener acceso al subconsciente, librarse del control de la razón para pintar los sentimientos y los deseos más profundos. El principio fundamental del surrealismo es el automatismo, o la expresión directa, sin control. Para los surrealistas, la razón puede lugar a la ciencia, pero solo el inconsciente puede dar lugar al arte.

De hecho, el propio manifiesto define el surrealismo como «puro automatismo psíquico por el cual se intenta expresar, bien verbalmente o por escrito, la verdadera función del pensamiento. Dictado verdadero en ausencia de todo control ejercido por la razón, y fuera de toda preocupación estética o moral». Se trata, pues, esencialmente de una actitud mental abierta hacia lo desconocido, que tiene consecuencias en el campo de las artes plásticas y de la literatura.