martes, 10 de junio de 2014

Introducción a Man Ray (1890-1976)

Emmanuel Radntzky (Filadelfia, 27 de agosto de 1890 - París, 18 de noviembre de 1976), más conocido por Man Ray, su nombre artístico, comenzó su carrera artística en Nueva York. Allí llega a los diecisiete años, apasionado por el diseño, pero los consejos de su padre le orientan hacia la arquitectura. Hace también estudios de mecánica y realiza diseños industriales y publicitarios.

El regalo (1921)
Desde 1907 se consagra a la pintura. Profundamente impresionado por la Exposición Internacional de Arte Moderno de Nueva York de 1913, decide orientarse en adelante hacia un estilo más abstracto. En 1917 conoce a Picabia y Duchamp y, con su colaboración, impulsa el movimiento Dadá de Nueva York. Influenciado por Duchamp, Man Ray hace entonces lienzos-objeto en los que incorpora pulsadores de timbres, bombillas y reflectores. Realiza también objetos ready-made como El regalo, una tabla de planchar con una hilera de clavos.

Tras fundar la Sociedad Anónima (grupo que reunía a pintores contemporáneos) e inventar la pintura con aerógrafo, viaje a París en 1920 donde se encuentra con los surrealistas Tzara, Aragon, Soupault, Péret, Eluard y Breton. Para subsistir hace una serie de fotografías de personajes célebres, lo que le ayuda a hacerse célebre. Participa también en los movimientos De Stijl y Der Sturm y hace su primera película dadaísta. En 1922 crea los rayógrafos al poner sobre un papel fotosensible objetos muy diversos y exponiendo todo a la luz.

El observatorio del tiempo (1934)
Vuelve a América en 1940, realizando durante diez años una serie de películas surrealistas, volviendo a París en 1951. Las obras de Man Ray son entonces muy diferentes: el artista busca renovarse en cada cuadro, para lo que va introduciendo numerosas innovaciones técnicas.

La fértil producción de Ray elude categorizaciones netas y refleja su ágil y humorística sensibilidad. Entre pinturas y fotografías hay que incluir películas, objetos, collages, obra gráfica, dibujos, diseño publicitario y moda. Como pionero del dadaísmo y del surrealismo, su aproximación se caracteriza por lo irracional y lo incongruente, provocando erotismo y escándalo. «La búsqueda de la libertad y el placer; eso ocupa todo mi arte», dirá.

jueves, 5 de junio de 2014

Introducción a André Breton (1896-1966)

André Breton (Tinchebray, 19 de febrero de 1896 - París, 28 de septiembre de 1966) fue el líder intelectual del movimiento surrealista. En 1913 teje relaciones con Paul Valéry y comienza en París los estudios de medicina hasta que es movilizado en 1915 para la Primera Guerra Mundial. Destinado a varios centros neuropsiquiátricos, se inicia en las obras de Sigmund Freud y se interesa por el psicoanálisis.

Desde 1917 entra en el círculo de Guillaume Apollinaire y dos años después publica su primera recopilación de poemas: Monte de Piedad. Funda la revista Littérature junto a Louis Aragon y Philippe Soupault. Con este último escribirá Los campos magnéticos, primera selección de textos automáticos que, publicada durante su época dadaísta, anuncia ya el surrealismo. Participará en el dadaísmo hasta 1921 y al año siguiente conoce a Freud en Viena.

Fundará el movimiento surrealista junto a sus amigos Crevel, Desnos, Eluard, Ernst, Morise, Péret y Picabia, del que será el principal teórico. En compañía de otros artistas explora entonces el campo del automatismo psíquico y se dedica en particular a las experiencias sobre el sueño hipnótico. En 1924 publica el Manifiesto del surrealismo y en 1925 asume la dirección de la revista La Revolución Surrealista, que preconiza el inconformismo en todas sus formas y el automatismo psíquico puro.

La obra de Trotski sobre Lenin le impresiona con fuerza y, desde entonces, hace valer las reivindicaciones surrealistas sobre el plano social. En 1926, Breton se une al Partido Comunista por un corto periodo, pues se opone «a todo control exterior, incluso el marxista, sobre las experiencias de la vida interior.

En 1929 publica el Segundo manifiesto del surrealismo, que excluye a todos los partidarios de una acción política. En este manifiesto, André Breton reafirma el alcance filosófico del movimiento surrealista, así como su vocación revolucionaria, y constituye un llamamiento al orden ante toda desviación literaria.

Breton, a quien sus amigos llaman «el papa del surrealismo», se convierte en uno de los pilares fundamentales de la revista Minotaure y, en 1935, rompe definitivamente con el Partido Comunista. Viaje entonces a Praga y a las Islas Canarias y se aloja en Méjico en 1938, donde funda junto a Diego Rivera y León Trotski la Federación Internacional del Arte Revolucionario Independiente, para la que escribe un manifiesto en colaboración con el segundo. Movilizado en 1939, se refugia en Marsella en 1940 y, al año siguiente, toma rumbo a Estados Unidos a través de Martinica junto a otros artistas surrealistas. En Nueva York se encuenta con Duchamp, Ernst y David Hare.

En 1946 vuelve a France y un año más tarde organizará una gran exposición internacional del surrealismo. Entre 1943 y 1950 apoya activamente el movimiento Ciudadanos del Mundo. Aunque André Breton muere en 1966, el surrealismo le sobrevive.

sábado, 31 de mayo de 2014

Análisis de 'La firma en blanco'

En palabras del propio René Magritte: «las cosas invisibles pueden ser visibles. Si alguien va a caballo por un bosque, primero se le ve, después no, pero se sabe que está allí. En la Firma en blanco, la amazona oculta los árboles y los árboles la ocultan a su vez. Sin embargo, nuestro pensamiento abarca a las dos, la visible y la invisible. Y yo utilizo la pintura para hacer visible el pensamiento».

La firma en blanco (1965)
A decir verdad, el cuadro reflexiona sobre la fragmentariedad de la visión en dos niveles distintos: en la realidad y en las convenciones de la representación. En la realidad, una figura situada más allá de una red, o como aquí una espesura de hojas se nos muestra en fragmentos, pero no tenemos ninguna duda acerca de su unidad: de hecho, parece que la vemos entera.

Son distintos los términos de la cuestión cuando nos ponemos ante una representación bidimensional, en la cual lo que está delante está pintado sobre lo que está detrás y viceversa (así, la figura de la amazona aparece pintada aquí sobre un único tronco de árbol).

Este cuadro funde los dos problemas en una única imagen, que logra infringir las reglas en las que se basan los dos. Pero la visión sigue siendo interesante, porque presupone que también la realidad (o mejor, la visión que tenemos de ella) no es otra cosa que una abstracción.

sábado, 24 de mayo de 2014

Poemas surrealistas (III)

EL AIRE DEL AGUA

Tus miembros van desplegando a tu alrededor unas sábanas verdes
Y el mundo exterior
Hecho de puntos
No funciona ya las praderas han desteñido los días los campanarios se reúnen
Y el Puzzle social
Entregó su última combinación
Todavía esta mañana esas sábanas fueron apartadas hicieron vela contigo de un lecho prismático
En el castillo revuelto del sauce de ojos de lama
Para el cual con la cabeza abajo
Partí en otro tiempo
Sábanas almendra de mi vida
Cuando te vas el cobre de Venus
Inerva la hoja resbaladiza y sin bordes
Tu gran ala líquida
Se agita entre el canto de las vidrieras

André Breton, revista La Urraka

lunes, 19 de mayo de 2014

Análisis de 'Autorretrato I'

Autorretrato I (1937-8)
En la estela de un intenso dramatismo y del clima de la guerra civil española, Joan Miró realiza un autorretrato que cierra la serie de los cuadros llamados «salvajes». El artista trabajó en él tras largos meses de estudio ante el espejo; está hecho en una técnica mixta de óleo y lápiz que le añade un efecto transparente y casi sobrenatural. El observador, superada la barrera de lo exterior, puede ver a través de la piel la tensión psíquica que anima al Miró de estos años. 

Iluminado por dentro, el rostro pone al desnudo su alma, mostrando el momento del paso al interior que se produce en la trayectoria artística de Miró: el fin del tormento interior y la esperanza de un sentimiento que se abre a las posibilidades expresivas que la poesía y la música ofrecen.

Los grandes ojos abiertos expresan la voluntad del artista de seguir adelante con sus experimentos y las nuevas energías que estimulan su impulso creativo.

Autorretrato II (1960)
En 1960, subrayando un nuevo e inminente cambio en su arte, el pintor hace una reproducción de este mismo retrato. Sobre ella hará un rostros ejecutado con trazo infantil, en una superposición que muestra las dos caras de la moneda: el Miró atormentado e inquieto de ayer y el de hoy, con su vena lúdica e irónica. A través de la pintura, aquel artista que se reconocía más trágico e introvertido ha logrado liberar su espíritu mediante la autoironía, la irregularidad, la contradicción y esa pizca de humor que caracterizan el estilo que más celebridad le ha valido entre el gran público.

martes, 13 de mayo de 2014

Introducción a Alberto Giacometti (1901-1966)

Mesa surrealista (1933)
Alberto Giacometti (Borgonovo, Suiza, 10 de octubre de 1901 - Coira, Suiza, 11 de enero de 1966) conoció ya desde pequeño lo que era vivir en un ambiente artístico, pues su padre Giovanni era un notable pintor impresionista en la Suiza de aquellos tiempos. La pulsión artística que vivió en su infancia le llevó a seguir estudios de dibujo y pintura en la Escuela de Artes y Oficios de Ginebra.

En 1929 se instala en París y se une a Georges Bataille, quien dirigiría en ese mismo año la revista Documents. Algo más tarde se aproximó a André Breton y sus intercambios fueron lo bastante privilegiados como para que fuesen objeto de uno de los capítulos de Amour fou. Aquí Breton describe la génesis de la escultura de Giacometti titulada Ahora, el vacío, pero más frecuentemente conocida como Objeto invisible. Las esculturas del suizo entre 1929-1935 respondían a la nueva concepción del «objeto de funcionamiento simbólico», tan apreciado en aquel momento por los surrealistas. Estas obras aparecían como la materialización de objetos soñados, cuyo oscuro sentida parecía lleno de premoniciones y presagios.
El hombre que camina (1960)

Más adelante, ya en la década de 1940, Giacometti daría por superado su paso por el surrealismo y regresaría al arte figurativo. No se abre para él una época de mediocridad o de ostracismo, pues en los años siguientes habría de dar a la luz algunas de sus obras más famosas: sus conocidas figuras humanas alargadas.

Sus obras pictóricas, aparte del indudable valor artístico con el que puedan ser juzgadas, cobran especial importancia porque se convirtieron en una especie de señal del existencialismo, quizá la corriente filosófica que define el siglo XX. El mismo Jean Paul Saste afirmaba reconocer en las obras del escultor y pintor suizo algunas de las ideas que serían propias y definitorias del surrealismo: «Giacometti por igual niega la inercia de la materia y la inercia de su nada pura; el vacío es lo pleno, flujo desplegado; lo pleno en el vació orientado. Lo real fulgura».

jueves, 8 de mayo de 2014

Poemas surrealistas (II)

GRITO HACIA ROMA

Manzanas levemente heridas 
por finos espadines de plata, 
nubes rasgadas por una mano de coral 
que lleva en el dorso una almendra de fuego, 
Peces de arsénico como tiburones, 
tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud, 
rosas que hieren 
Y agujas instaladas en los caños de la sangre, 
mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos 
caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula 
que untan de aceite las lenguas militares 
donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma 
y escupe carbón machacado 
rodeado de miles de campanillas. 

Porque ya no hay quien reparte el pan ni el vino, 
ni quien cultive hierbas en la boca del muerto, 
ni quien abra los linos del reposo, 
ni quien llore por las heridas de los elegantes. 
No hay más que un millón de herreros 
forjando cadenas para los niños que han de venir. 
No hay más que un millón de carpinteros 
que hacen ataúdes sin cruz. 
No hay más que un gentío de lamentos 
que se abren las ropas en espera de la bala. 
El hombre que desprecia la paloma debía hablar, 
debía gritar desnudo entre las columnas, 
y ponerse una inyección para adquirir la lepra 
y llorar un llanto tan terrible 
que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante. 
Pero el hombre vestido de blanco 
ignora el misterio de la espiga, 
ignora el gemido de la parturienta, 
ignora que Cristo puede dar agua todavía, 
ignora que la moneda quema el beso de prodigio 
y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán. 

Los maestros enseñan a los niños 
una luz maravillosa que viene del monte; 
pero lo que llega es una reunión de cloacas 
donde gritan las oscuras ninfas del cólera. 
Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas; 
pero debajo de las estatuas no hay amor, 
no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo. 
El amor está en las carnes desgarradas por la sed, 
en la choza diminuta que lucha con la inundación; 
el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre, 
en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas 
y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas. 

Pero el viejo de las manos traslucidas 
dirá: amor, amor, amor, 
aclamado por millones de moribundos; 
dirá: amor, amor, amor, 
entre el tisú estremecido de ternura; 
dirá: paz, paz, paz, 
entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita; 
dirá: amor, amor, amor, 
hasta que se le pongan de plata los labios. 

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto, 
los negros que sacan las escupideras, 
los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los 
directores, 
las mujeres ahogadas en aceites minerales, 
la muchedumbre de martillo, de violín o de nube, 
ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro, 
ha de gritar frente a las cúpulas, 
ha de gritar loca de fuego, 
ha de gritar loca de nieve, 
ha de gritar con la cabeza llena de excremento, 
ha de gritar como todas las noches juntas, 
ha de gritar con voz tan desgarrada 
hasta que las ciudades tiemblen como niñas 
y rompan las prisiones del aceite y la música, 
porque queremos el pan nuestro de cada día, 
flor de aliso y perenne ternura desgranada, 
porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra 
que da sus frutos para todos.

Federico García Lorca, Poeta en Nueva York.

sábado, 3 de mayo de 2014

Vídeos sobre surrealismo (III)

En este vídeo de once minutos se repasa de forma amena y breve el movimiento surrealista: influencias, bases teóricas, autores principales, características y estilo, etc. Espero que su visión os sirva para, tras muchos artículos específicos, retomar una perspectiva general del surrealismo.

lunes, 28 de abril de 2014

Poemas surrealistas (I)

ESPINAS CUANDO NIEVA

Suéñame suéñame aprisa estrella de tierra
cultivada por mis párpados cógeme por mis asas de sombra
alócame de alas de mármol ardiendo estrella estrella entre mis cenizas

Poder poder al final hallar bajo mi sonrisa la estatua
de una tarde de sol los gestos a flor de agua
los ojos a flor de invierno

Tú que en la alcoba del viento estás velando
la inocencia de depender de la hermosura volandera
que se traiciona en el ardor con que las hojas se vuelve hacia el pecho más débil

Tú que asumes luz y abismo al borde de esta carne
que cae hasta mis pies como una viveza herida

Tú que en selvas de error andas perdida

Supón que en mi silencio vive una oscura rosa sin salida y sin lucha

Juan Larrea

jueves, 24 de abril de 2014

El surrealismo en la literatura española

España es posiblemente el país europeo en el que la repercusión del surrealismo sobre la literatura fue mayor. En nuestro país fue conocido tempranamente: a la traducción del Manifiesto en 1925 hay que añadir las visitas de André Breton a Barcelona (1922) y la de Louis Aragon a la Residencia de Estudiantes de Madrid (1925), donde vivían Luis Buñuel, Federico García Lorca, Salvador Dalí, etc. No obstante, la difusión surrealismo en España debe mucho al poeta Juan Larrea.

Juan Larrea
Juan Larrea (Bilbao, 1895 - Córdoba, Argentina, 1980), se inicia en el ultraísmo y el creacionismo, pero ya en 1924 conoce a los surrelistas en París, donde residirá desde 1926. Escribe entonces en francés, pero sus versos son traducidos en España por Gerardo Diego. Son versos que responden al surrealismo más puro y que revelan una notable capacidad creadora.

A Larrea debe atribuirse, según Luis Cernuda, la orientación surrealista de varios poetas de la Generación del 27. Para otros es fundamental la influencia de Dalí o de Buñuel. Lo cierto es que casi todos los componentes del grupo, en cierto momento de su evolución, quedaron fuertemente marcados por el surrealismo. A su influjo, como ya es sabido, se deben dos libros tan fundamentales como Sobre los ángeles de Rafael Alberti o Poeta en Nueva York de Lorca, así como buena parte de la obra de Vicente Aleixandre. El mismo Cernuda llego a decir que el surrealismo francés «obtiene con Aleixandre en España lo que no tuvo en su tierra de origen: un gran poeta».

Ante tales logros, debe señalarse, sin embargo, que, en general, el surrealismo español no es «ortodoxo»: nuestros poetas no llegaron a los extremos de la pura creación inconsciente, ni practicaron la escritura automática. En sus poemas puede percibirse siempre (por difícil que sea) una intencionada idea creadora como hilo conductor de las mayores audacias. Lo que sí hubo es una liberación de la imagen, desatada de bases lógicas, y con ello un enriquecimiento prodigioso del lenguaje poético.

sábado, 19 de abril de 2014

El 'Manifiesto del surrealismo'


El primer Manifiesto del surrealismo, de 1924, jalona el nacimiento histórico del movimiento. Esta declaración de derecho y deberes del poeta André Breton es hoy universalmente conocida y son muchos los que se saben de memoria las frases que ondean al viento de la tempestad como tantas otras banderas negras: «El hombre, ese soñador definitivo...»; «Querida imaginación: lo que amo sobre todo en ti es que tú no perdonas»; «La sola palabra libertad es lo único que aún me exalta».

Estas frases irrumpían en un mundo que la guerra había minado moral e intelectualmente. Desde el romanticismo y algunos destellos del simbolismo no se había oído un llamamiento apremiante formulado de modo tan perentorio. Su efecto tuvo fuerte repercusión y sus ondas propagaron el mensaje hasta nuestros días.

Breton dio en el manifiesto la siguiente definición del surrealismo: «Automatismo psíquico puro por el cual nos proponemos expresar, sea por escrito, verbalmente o de cualquier otra forma, el funcionamiento real del pensamiento. Dictado del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón, fuera de toda preocupación estética o moral». A lo que seguía un comentario filosófico: «El surrealismo descansa en la creencia de una realidad superior de ciertas formas de asociación no tenidas en cuenta hasta hoy, de la omnipotencia del sueño, del proceso desinteresado del pensamiento. Tiende a arrasar definitivamente todos los mecanismos psíquicos restantes y a sustituirlos en la resolución de los principales problemas de la vida».

martes, 15 de abril de 2014

Introducción a Roberto Matta (1911-2002)

Invasión de la noche (1941)
Roberto Sebastián Antonio Matta Echaurren (Santiago de Chile, 11 de noviembre de 1911 - Civitavecchia, 23 de noviembre de 2002) estudió arquitectura, montando un negocio de decoración en su Santiago natal que abandonará para viajar por el Viejo continente. En 1934 entra en el taller de Le Corbusier y en 1937 conoce al inglés Gordon Onslow Ford, con quien decide conjuntamente hacerse pintor.

Matta conoce en París a Dalí, Magritte o Breton, y más adelante traba amistad con Piccasso y Duchamp. Precisamente fue Breton quien estimuló al artista chileno, valorando su trabajo e introduciéndolo en el círculo de los miembros principales del movimiento surrealista parisino. En 1938 realiza sus primeras grandes telas y la seria de las Morfologías psicológicasEn los inicios de su labor artística, sus obras reflejaron sus preocupaciones metafísicas y la importancia de las creaciones religiosas. Elementos como el humor, el erotismo, la reflexión, el pensamiento estuvieron presentes en estos momentos.

Allende de la muerte a la vida (1973)
En 1939, acompañado de su amigo Ford, se instala en Estados Unidos, donde establece contacto con los pintores americanos y los surrealistas exiliados. Matta participa entonces en las principales exposiciones del movimiento y, en sus pinturas, los personajes se hacen más demacrados. Su estilo se acerca al de Wilfredo Lam y su pintura se va haciendo cada vez más comprometida: caricaturiza a los hombres transformándolos en monstruos filiformes, criticando los vicios de la sociedad. Sus pinturas se convierten en un revoltijo de signos gráficos que se mezclan, se entrelazan, crean una atmósfera muy lírica.

Tras volver a Europa en 1949, Matta permanece en Italia y Francia, siendo poco después excluido del grupo surrealista. En las décadas siguientes está muy vinculado al socialismo, apoyando la revolución cubana, el Mayo del 68 francés y la victoria electoral de Salvador Allende. Recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1992.

viernes, 11 de abril de 2014

Introducción a Marc Chagall (1887-1985)

Marc Chagall (Vítebsk, 7 de julio de 1887 - Saint-Paul de Vence, 28 de marzo de 1985) fue el mayor de nueve hermanos. En 1907 se traslada a San Petersburgo, donde pasa a formar parte de la  escuela de la Sociedad de Patrocinadores del Arte bajo la tutoría de Nikolái Roerich, ilustre artista ruso. A lo largo de su carrera llegará a realizar más de 7000 lienzos, algunos de los cuales se encuentran en las galerías más importantes del mundo, y una treintena de obras literarias.

El violinista verde (1924-5)
Entre 1909 y 1911 estudió en la escuela de Elizaveta Zvántseva bajo la tutoría de Léon Bakst. Así, poco a poco, fue dándose a conocer como artista, lo que le llevó a abandonar Rusia y trasladarse a París, donde se unió a un grupo de artistas del barrio de Montparnasse. En 1914 vuelve a su ciudad natal para casarse con su prometida, con la cual tendrá una hija llamada Ida. Durante la Primera Guerra Mundial permanecerá en Vítebsk.

Con el estallido de la Revolución Rusa, Chagall participa de forma activa, siendo nombrado tras el triunfo de esta comisario de arte de Vítebsk, donde formará una escuela de arte. En 1920 se mudará a Moscú y en 1923 nuevamente a París. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial tendrá que huir de la capital francesa a causa de la deportación de judíos a campos de exterminio. Abandona el país con ayuda de un amigo, estableciéndose en Estados Unidos en 1941.


El profeta Jeremías (1968)
Además de cuadros, pintó el techo de la Ópera Garnier de París y realizó vidrieras para numerosas catedrales e iglesias. En 1977 fue condecorado con la orden de Legión de Honor de Francia. A su muerte, a los noventa y siete años, será enterrado junto a su mujer en Saint-Paul de Vence, cerca de Niza.

Marc Chagall, será conocido como uno de los artistas más importantes del surrealismo, siendo sus obras una mezcla de las costumbres de vida en Bielorrusia y temas bíblicos con los movimientos más vanguardistas del momento. Muy influenciado por la escuela de París, sus obras reflejan también aspectos de su niñez, la felicidad de la vida y el amor. Su pintura tiene con una gran carga cromática de colores muy vivos.

lunes, 31 de marzo de 2014

Análisis de 'Tentativa imposible'

Tentativa imposible (1928)
Se cuenta que el pintor griego Apeles pintaba tan bien los caballos que los caballos de verdad, al pasar ante ellos, relinchaban saludándolos. Es también célebre la anécdota de Miguel Ángel, quien, al terminar su Moisés, le dio un sonoro martillazo en la rodilla, exclamando "¿por qué no hablas?".

René Magritte hace en Tentativa imposible una referencia explícita a esta tradición artística dando vida a su amada esposa, Georgette. Pero en el cuadro de Magritte el artista no pinta una copia tan fiel al modelo que imita la vida o la adquiere: pinta, literalmente, al modelo. Es una tentativa imposible, pero que se torna posible en pintura, donde el artista es una imagen al igual que lo que pinta.

La reflexión del pintor surrealista no se detiene, banalmente, en las capacidades miméticas de la pintura, sino que va más allá, indagando la ambigua relación existente entre la realidad y su imagen, entre el mundo en que vivimos y aquel, absolutamente autónomo, a que puede dar vida la pintura. La imagen no se ajusta al modelo; como mucho, el modelo puede esforzarse por parecerse a la imagen. Pero esta tiene vida propia y, en la superficie de un cuadro, la imagen de un pintor puede pintar verosímilmente la imagen de la mujer que ama, real porque comparte su misma realidad, su misma condición de imagen.


Dicho esto, queda el hecho de que lo representado es, en primer lugar, un acto de amor. La imagen puede no ajustarse al modelo, pero el modelo de este cuadro, como de muchísimos otros cuadros, es su mujer, Georgette, con la cual el artista se hará fotografiar en una tentativa (esta sí imposible) de repetir en la realidad el acontecimiento imposible en el lienzo.

jueves, 27 de marzo de 2014

Introducción a Yves Tanguy (1900-1955)

Mamá, papá está herido (1927)
Raymond Georges Yves Tanguy (París, 5 de enero de 1900 - Woodbury, 15 de enero de 1955) fue hijo de padres bretones y miembro de la marina mercante en África y América. Su pasión por la pintura le vino súbitamente tras ver un cuadro de De Chirico.

Gracias a su amistad con Jacques Prévert, Tanguy fue admitido en 1925 en el círculo de surrealistas de André Breton. Ese año se introducirá en el grupo surrealista y, desde entonces, participa en todas las exposiciones del grupo en Francia y en el extranjero. En 1927 celebra su primera exposición individual en París, casándose también por primera vez.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, tras se considerado no apto para el servicio militar se mueve a Estados Unidos y se casa con su segunda mujer, Kay Sage, instalándose en Woodbury (Georgia) en 1942. Se instala en Woodbury (Georgia) en 1942, nacionalizándose estadounidense en 1948. Vivirá aislado en una granja junto a su mujer, continuando su obra. Tanguy muere en 1955 mientras se desarrolla una gran retrospectiva sobre él en el MoMA de Nueva York.

Manos y guantes (1946)
Totalmente autodidacta, Tanguy creó un arte extremadamente personal donde los paisajes imaginarios crean una atmósfera fantástica. Pequeños elementos solitarios surgen sobre playas o fondos submarinos: evocan guijarros de formas rebuscadas, larvas extrañas que ocupan un espacio indefinido de un tono matizado muy delicado. Yves Tanguy es el único surrealista que, durante toda su vida, sabe guardar ese mismo estilo tan personal que caracteriza una obra ejecutada con minuciosidad y que, gracias a a los colores delicados, alcanza su propia perfección.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Análisis de 'Leda atómica'

La composición de este cuadro de Salvador Dalí está marcada por el cisne y la figura femenina hallada en el centro. Se trata de Gala, su esposa, que es representada como Leda, que según cuenta la leyenda es seducida por Zeus, quien se transforma en cisne para seducirla ya que esta no correspondía de por sí a su amor. De su unión resultarán dos huevos de los cuales nacerán los dióscuros Castor y Pólux, y las hermanas Helena y Clitemnestra.
Encontramos a Gala representada de una forma muy realista casi como si se tratase de una fotografía, se encuentra sentada en un pedestal flotante, que su vez flota sobre otros peldaños o pedestales flotantes más pequeños, con la mirada hacia el frente y la mano izquierda acariciando al cisne que se le acerca para poder besarla. Leda y el cisne son el centro de la composición, inscritos dentro de un pentágono en el cual a su vez se inserta una estrella de cinco puntas, haciendo de este cuadro una divina proporción. Esta manera de componer el cuadro le supuso a Dalí meses de estudio con un matemático rumano, Matila Ghyka, para poder conseguir esas proporciones, basadas en el matemático renacentista fray Luca Pacioli.

Leda atómica (1949)
Nigún elemento u objeto entra en contacto con otro; con ello, Dalí intenta hacer alusión a la teoría física intra-atómica. Entre los objetos flotantes que encontramos vemos una escuadra de madera, un libro rojo (que perfectamente pudiera tratarse de una Biblia), tres gotas de agua concentradas, etc. Incluso el propio fondo, el mar, se encuentra flotando en el aire sobre la arena. Por último hay que mencionar el último elemento y el más importante para el pintor: el cascarón del huevo, que simboliza la vida y lo relaciona con la mitología del cuadro como el fruto de la unión entre el cisne y Leda, del cual nacerían los gemelos.

Dalí quiere personificarse en el cuadro como el cisne, pero al mismo tiempo relaciona a Castor y Pólux como almas gemelas, al igual que él y su esposa, Gala. Como curiosidad sabemos que el cisne fue motivo de una joya que diseñó y regaló a Gala en 1959. Para entender la finalidad de esta obra, podemos acabar con unas palabras del propio autor:
«Empecé a pintar Leda Atómica que exalta a Gala, la diosa de mi metafísica y conseguí crear el “espacio-suspendido”».

viernes, 21 de marzo de 2014

Surrealistas en París


La fotografía superior, tomada en París en 1933, muestra una reunión de artistas surrealistas de primer orden. De izquierda a derecha tenemos a Tristán Tzara, Paul Éluard, André Breton, Jean Arp, Salvador Dalí, Yves Tanguy, Max Ernst, René Clevel y Man Ray. Así podéis poner cara a algunos de los protagonistas de este blog.

domingo, 16 de marzo de 2014

Introducción a Jean Arp (1887-1966)

Pechera y tenedor (1922)
Hans (Jean) Arp (Estrasburgo, 16 de septiembre de 1887 - Basilea, 7 de junio de 1966) fue poeta, escultor y pintor, inicialmente vinculado al dadaísmo. Entre 1905 y 1907 estudió en la Escuela de Bellas Artes de Weimar, hasta que, impresionado por una exposición de Aristide Maillol, decide mudarse a París en 1908, trabajando en la Academia Julián. Al año siguiente comenzará a hacer sus primeros estudios sobre pintura abstracta y escultura.

En 1912 conoce en Múnic a Kandisnky y al grupo expresionista El Jinete Azul (Der Blaue Reiter), exponiendo junto a ellos. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial se moverá a París y de ahí a Zúrich, donde conocerá a varios artistas con los que funda el movimiento Dadá de la ciudad. Conoce también a Sophie Taeuber, con quien se casará en 1922. En esta época construye relieves en madera policromada y ejecuta numerosos collages. En 1919 participa con Max Ernst y Baargeld en el movimiento Dadá de Colonia.

Vuelve a París en 1920, trazando amistad rápidamente con André Breton. Participa en el movimiento surrealista colaborando en la mayoría de sus exposiciones, manifestaciones y publicaciones. Los relieves seguirán constituyendo durante décadas una seña de identidad de Arp.

Pastor de nubes (1953)
A partir de 1930, su estilo evoluciona hacia el bulto redondo. Tras algunas obras en las que domina el elemento fantástico, las formas de su escultura se simplifican y se equilibran. La ondulación se hace elemental; establece un equilibrio de vacíos y volúmenes en las formas más simples que crea una expresión de extraña armonía. Su obra poética, donde domina el humor, no es menos importante y significativa que la pictórica o escultórico. Arp es bilingüe y publica tanto en francés como en alemán.

Durante la Segunda Guerra Mundial se refugia en Suiza, donde morirá accidentalmente su mujer en 1943. En 1954 obtiene el premio de escultura en la Bienal de Venecia y en 1957 se le encarga una decoración para la sede de la UNESCO en París. También ejecutará unos relieves metálicos para la Universidad de Caracas.

martes, 11 de marzo de 2014

'Un perro andaluz', de Luis Buñuel

Luis Buñuel (Calanda, 1900 - Ciudad de Méjico, 1983) es el cineasta surrealista por antonomasia, autor de películas como Un perro andaluz o La edad de oro. La primera de ellas es la que nos ocupa hoy, una producción enigmática y muy acorde con la estética de su movimiento artístico; no obstante, la realizó con la estrecha colaboración de Salvador Dalí.

La película es breve, pero cargada de contenido y referencias a la iconografía surrealista, especialmente la daliniana. Fue restaurada en 2003 por la Filmoteca Española, y podéis disfrutarla en el siguiente enlace de la página web de RTVE:

martes, 4 de marzo de 2014

Análisis de 'La cola de golondrina'

Este es el último lienzo pintado por Salvador Dalí, que tras la muerte de Gala en junio de 1982 vivió retirado en la residencia de Púbol hasta su muerte en 1989. Una famosa fotografía de marzo de 1983 lo retrata delante de un caballete en el cual está precisamente este cuadro; sentado en una curiosa butaca de altísimo respaldo, el pintor sigue fiel a su amor por su extravagancia en la vestimenta y la teatralidad , que jamás disminuyó en él.

Algunas de sus últimas obras, entre ellas esta, se inspiran en los estudios del matemático francés René Thom, inventor de la teoría de las catástrofes, un modelo teórico para explicar algunos fenómenos naturales, expuesta por el científico en la obra Modèles mathématiques de la morphogenèse. El artista se sumergió de una manera muy personal en estas complejas construcciones matemáticas, creyendo hallar una confirmación de la verdad de ciertas «visiones» suyas relativas al origen geológico del Rosellón y al valor de modelo absoluto que había reconocido en la estación de Perpiñán (que en realidad era bastante corriente).
La cola de la golondrina (1983)

En este cuadro sorprende la pureza casi abstracta de la composición; unos pocos signos, que recuerdan las representaciones gráficas de las funciones matemáticas, ocupan la superficie pictórica, en la cual flotan algunas efes, similares a las hendiduras sinuosas de la caja de los violines. Por seguir en el terreno de los signos matemáticos, estas elegantes efes alargadas son asimismo el símbolo de la integral. Sin embargo, Dalí estaba desde luego pensando también en el violín, pues en el margen superior izquierdo ha representado precisamente una parte de ese instrumento musical.